Hay angustia al querer tomarte
y ahorrarse el horror del pensamiento.
Miedo de posibilidad trascendental de sentido,
traducida en hereje poesía
que roe los espasmos neo-natos
de cierto mundo revelado,
en la súbita inmanencia
de un cigarro mal prendido
o en una cerveza que no acaba.
Una resistencia inútil,
como al payaso que en sueños
me escupía fuego,
o la necesidad categórica
de caos.
Soy cuento que no acaba
más allá de su propia existencia,
soy cuenta insaldable
y preludio de sinfonía no escrita.
La astucia radical
de una lengua-látigo
que juega a flagelos
de niño mal criado,
cruxificción de un cadáver
que añora condena,
pena capital
o cachetazo de madre ausente.
¿Qué fue de mí?
intuición visceral de lo que fue
jamás siempre
y lucha insaciable
de incongruentes avatares
del trasnoche frente a la nada.
(mi lobotomía)
...................................No soyYoshi